viernes, noviembre 09, 2007




El pálpito ajeno

-Hola Fabi, anotame el 824 tres pesitos a la cabeza que después paso a arreglar por ahí…
-Disculpe, con quien quiere hablar?
-Tut tut tut tut… (la vieja colgó muy mal educadamente)

Y que quieren? Me dejó su pálpito, eso tan secreto y sagrado como intentar adivinar que número puede llegar en la quiniela… yo lo voy a jugar, pensé inmediatamente.
Y así fue, salgo del laburo y me voy pateando para mi casa a tomar unos verdes tranquilo nomás, agotado después de una larga jornada laboral, paso por lo del “Pelado” y juego el 824 dos pesos a la cabeza y un pesito a las diez cifras, pero solo de la Lotería de Santa Fe.
Ya saqué cuentas cuanto sería, si no le erraba $1200 más o menos, linda platita, arreglo algunas cositas que tengo pendiente.
Llegué a casa, hice el ritual de besar la boleta y pegarla con un imán en la heladera, hasta la mañana en que vería si ese llamado era divino, si provenía del mas allá.
La mañana siguiente camino al trabajo como todos los días paso por la agencia para ver los números escritos con tizas en los enormes carteles, uno a cada lado de la puerta, con todos los resultados de la timba de la noche anterior, pero todavía no habían hecho su trascripción y como estaba apurado, decidí verlo a la tarde.
Pasó el día, entre líos laborales y planes de fin de semana se me pasó por alto que tenía que ver que había salido en la de Santa Fe a la cabeza.
Ya en el día sábado me acordé pero las cifras no estaban más en las pizarras, así que pasé por una agencia y pedí un extracto con todos los números… el final lo dejo para el lector (después de mirar la foto que se adjunta a este post donde están la boleta y el correspondiente extracto del día de juego), lo único que les digo es que estuve buscando a una vieja que se las haya querido cortar… al igual que yo.


miércoles, septiembre 12, 2007


Hoy no estoy muy inspirado para escribir y a esta altura de mi vida desconfío de haber disfrutado de eso a lo que algunos llaman "inspiración", pero permítame la duda aunque sea.

Sinceramente para escribir, lo que sea, libros, cuentos, poemas, canciones, se necesita ese instante de lucidez, o tal vez salir de ella, que nos hace disfrutar, o no, de una obra de arte, con perdon de las cosas que metemos en esa bolsa que llamamos arte y que algunos se han encargado de enaltecer y otros por el contrario defenestraron a sangre fría.

La escritura es un ejercicio, yo mismo me obligo a escribir bastante seguido, con la idea, permítame la ingenuidad también, de que alguna vez algo interesante, o aunque más no sea entretenido, salga de estas manos y esta cabeza.

Dicen que la peor vanidad la puede tener aquel que quiere mostrarse humilde, no es este el caso, solo que a alguien tengo que referirme en estas líneas y yo mismo es a quien más a mano tengo.

En muchos aspectos de la vida, quien quiere sobresalir o al menos disfrutar de una manera más o menos apropiada de lo que uno haga, puede encontrarse con personas talentosas o perseverantes. Permítame encolumnarme, en algunas ocasiones solamente, en este segundo grupo, sin acercarme en ningún aspecto al primer grupo. No quiero pecar de vanidoso, repito.

Tanto en la escritura, como en algunos deportes y profesiones hay quienes "nacieron" para ello y otros quienes a fuerza de sacrificio y constancia logran una meta propuesta.

Siempre pongo el ejemplo de Diego Maradona, el cual fue tocado por la varita mágica de aquellos que nacen talentosos y de más está decir los resultados que obtuvo en lo que fue bendecido. Por el contrario, cualquiera de los pataduras que nos peleamos por una pelota renegamos de no tener ni un 10% de este tipo.

Ahora bien, el talento a veces desequilibra, porque el perseverante generalmente es así para todo, en cambio el talentoso le saca el jugo a su brillante habilidad y descuida las otras circunstancias de la vida.

Bien, como todo ejercicio, la escritura cansa y cuando no se obtienen los resultados esperados genera frustración, pero solo la ilusión de que nos entretengamos, usted y yo, cada uno en su papel, me llevaran a que nuevas entradas se vayan generando en este blog.

sábado, junio 30, 2007


AMARILLO PATITO

Hoy me he dispuesto a aclarar una idea que esta tan metida en nuestra sociedad y que constituye un terrible error. El tema que me ocupa en esta oportunidad es el mal llamado color “amarillo-patito”.
Es muy común que en la antigüedad –hoy ya no porque hay métodos modernos que nos alejan de toda duda- la futura mamá ante la incertidumbre del sexo de la criaturita de su vientre, comenzara con la provista de ropitas, chupetes, mamaderas y hasta bombachas de goma, tomando un color ciertamente neutral, como lo es el amarillo y al cual se le agrega inmediatamente el aditamento de “patito”.
El amarillo-patito se asemejaría en la forma de referirse al color al anaranjado-naranja (uno es el color, el otro es el cítrico), verde-uva, verde-manzana, marrón-chocolate (tan de moda hoy), negro-azabache, negro de mierda, rojo-tanga de Moria, verde-esmeralda, por solo nombrar algunos.
Todos estos calificativos identifican de alguna manera a los colores que los preceden. Por caso, nunca fue tan cierto que las tangas de la sra Moria Casán son todas rojas, no se le conoce otro color, excepto cuando no tenía puesta ropa interior alguna, pero no viene al caso.
Sin embargo, el patito, ese que se lo identifica con el color amarillo, ese que cada uno de nosotros se encargaba de dibujar sobre una hoja canson dentro de una lagunita, delante de la casita de rojo tejado, ese que terminábamos de retocar con un borde amarillo de lápiz Johan Faber (previamente mojado con la punta de la lengua) y relleno con las ceritas Bic (no tóxicas), ese patito que ud se imagina (muy similar al que aparece entre las imágenes para mostrar en el MSN), ese… no existe como tal.
Haga una rápida recorrida por sus archivos mentales e identifique un pato de color amarillo, me dice la clase a la cual pertenece? Porque no recuerdo un pato amarillo. He vistos grises, negros, blancos y hasta marrones, pero no amarillos.
Suponiendo que todo lo descrito anteriormente fuera cierto, que no existen patos, o especies de patos, de color amarillo: no es hora de que comencemos a enterrar esta farsa que dice llamarse amarillo-patito?
Lo peor de todo esto es que a nuestros chiquilines, a nuestras inocentes crías, los educamos con esta creencia y tiene que pasar más de dos décadas de incansables búsquedas para darse contra la pared ante la cruda realidad.
A lo que voy es que, tal vez exista la raza pathus alpedus en il afrikus que tenga una alita amarilla, pero no por eso vamos a caracterizar a todo color amarillo con el patito antes mencionado.
No podemos estar castigando a los jóvenes educandos con notas bajas por errores en geografía u ortografía, si los mismos educadores introducen conceptos erróneos en esas mentes vírgenes.
Por esto, y para demostrar que no soy de aquellos que emiten únicamente críticas, sino que además propongo nombres de cosas que se caractericen con el amarillo:
-amarillo-banana: el más lógico y que por decantación se desprende.
-amarillo-ballerina: o esponjita mortimer.
-amarillo-hoja de paraíso en otoño: muy otoñal.
-amarillo-chicle bazooka de banana: de esos que traían horóscopo y chistes.
-amarillo-tintura de Silvia Suller: menos recomendable, seguro es un amarillo quilombero y de muy mal gusto.
Y así la lista sería interminable con el solo fin de desterrar el “amarillo-patito”
Escucho comentarios y propuestas.
Hasta la próxima…

sábado, junio 23, 2007

Quiero Problemas

Imagino en el audaz lector de este blog una expresión de cejas arqueadas primero , de fruncir el entrecejo luego y finalmente preguntarse, con una actitud de no entender nada: como... como? Quiero problemas?
Si, así es el título de este post, el primero de estos que escribo previamente en papel, y que no tiene ningún tema trascendental para el mundo, ni una problemática demasiado original.
No pretendo que el "cyber náufrago" (porque para llegar a este blog hay que estar naufrago en Internet) coincida conmigo, simplemente intento plasmar de alguna manera esta "piedrita en el zapato" que me molesta en el andar de estos días.
Empiezo a aclarar un poco esto, mientras dos pastillitas "Punch" se deshacen en mi boca.
Uno se pasa la vida enfrentando desafíos, poniéndose metas y tratando de solucionar los problemas que estas metas, desafíos o aventuras, como quiern llamarles, le va generando. Ahora bien, que pasa cuando uno cumple sus principales metas, logra cierto bienestar y tiene las condiciones dadas para relajarse y disfrutar? que pasa? a ud le pregunto... Yo le respondo desde mi situación: SE ABURRE.
Si señores, como lo escucharon. El placer es lindo, es lo soñado, es lo permanentemente buscado, pero mal que nos pese: aburre.
Eso de andar con los minutos contados, a las corridas constantemente, con la plata justa, genera estrés, es cierto, pero un ratito antes de este estado para nada deseable genera adrenalina, miedo, vértigo, vómitos, diarreas, cefaleas (Soy muy amplio, hay de todo que lee este blog).
Todo eso es la sal de lavida, eso es lo lindo, está bueno para tener para contar después, sino es aburrido.
Es como esa parte de un tema de los Redondos que dice "si no va sin frenos no anda bien". Es así,nadie muere por renegar! No en exceso, obvio.
Seguro que este tema tiene mucha más tela para cortar. No me propuse ser amplio con las problemáticas, sino por el contrario hacer de alguna manera algo testimonial.
Gente, busco problemaspara resolver, algo para rezongar un rato, estoy en eso, señores...volvió el Gonza.

miércoles, marzo 14, 2007

DIA DE LLUVIA

Hoy hice nuevos amigos. Que bueno! dirá el lector, pero lamentablemente los hice debajo de un techo que nos servía de refugio a los transeúnte que desprevenidamente nos agarró un chaparrón. Y bueno charla va, charla viene, las nubes se disiparon y pudimos seguir nuestros caminos.
Si, todo muy lindo, pero ya estoy podrido de la lluvia!! Estamos en el mes de marzo y hace aproximadamente dos meses (desde mediados de enero) que llueve por lo menos dos veces por semana, lo cual ya es un exceso para estos lugares.

El tema que siempre me inquietó es por que en determinados horarios tiende a llover siempre. Voy a tratar de ser lo más claro posible, me inquieta el hecho de que llueva en la franja que va entre las 7 y las 9 de la mañana, horario común de ingreso al trabajo, y entre las 12 y las 13.30, que es el horario de salida del trabajo o de salida e ingreso de los chicos al colegio.
Seguramente se hacen más notorias las precipitaciones porque es un horario de entrada o salida masiva de los distintos establecimientos, perfecto, pero no me nieguen que es muy común que a esa hora llueva y no a media mañana o a media tarde.
Para colmo los padres de los escolares se vuelven estúpidos, una leve llovizna es suficiente para que entren en shock y comiencen a realizar maniobras estúpidas con sus autos o corran desesperadamente, todo para que el nene no se moje un poquito, cuando al nene lo que más le gusta es empaparse.
Otra cosa que agrego a este protestón post es el hecho de la gente que camina con sus paraguas debajo de los toldos y techos, impidiéndole a quienes han salido de sus hogares desprevenidos poder contar con la complicidad de estos refugios ocasionales que los mantienen a salvo de las gotas despiadadas (guaaaa). O cuando los conductores se ponen locos antes una lluvia que les moja los techos de los autos (ellos no se mojan!!) y lo hacen esperar en la esquina a quien si está soportando el agua y el viento, ni hablar cuando cruzan por un charco y te empapan.
En fin, la gotera de mi casa me tiene re podrido y me la agarro con todo lo que caiga del cielo, basta de agua que dentro de poco estamos en el medio del Paraná flotando.

jueves, marzo 08, 2007

EL SUEGRO

Ser padre es una de las experiencias más hermosas que nos regala la vida, dicen quienes han pasado por esta situación, pero tener una hija es una bendición, aunque ahí mismo nace una maldición…
El mismísimo día en que se levanta a la criatura, se ve a esa princesita que irrumpe en la vida familiar, se disfruta de todo eso, nace una pesadilla: “quien será el hijo de puta”.
Es inevitable pensar en el día en que nuestra reina de la casa traiga su primer novio para presentarlo a la familia, en la primera vez de esta indefensa personita, en los desengaños de su vida amorosa.
Ustedes dirán que soy un exagerado, pero solo pregunten a los padres de hijas mujeres –si no lo están pensando en este momento mientras leen estas líneas- los nefastos pensamientos que se les cruzan en sus mentes, mientras ven crecer a sus nenas. Pocos pueden zafar de esto, nadie, diría yo. O se creen que lo de la escopeta es una frase solamente?
Hay dos cosas que lo carcomen al suegro, o al padre de la novia, como prefieran, una de las cosas es que sabe como funciona el sistema, el sabe que tarde o temprano algún mocito se acercará a su hija a hacerse el galán, buscará sortear las trabas que el pueda poner y hará lo posible para quedarse con su presa. La otra cosa, y la que más le duele, es que a su hija le va a encantar lo que le proponga el muchacho que sea de su agrado.
Creo que en este último aspecto hay que hacer hincapié, la chica deja de ser “la nena de papá” para entregarse a los brazos (en los más considerados casos) de un guacho pervertido – a la vista del padre, obvio-.
Y un día, mientras el papá dormía o comía un asado con los amigotes, su nena se enamora, y después sufre y su vida empieza a girar en torno a otra persona. Ya no corre a los brazos del papá como cuando era chica y algo la asustaba.
La peor pesadilla la vive el papá que de joven (y no tan joven) fue un atorrante, que hizo lo que quiso con las mujeres. Ahí todos los malos ratos que les hizo pasar a sus chicas de turno se le vienen a la memoria y llega a hacer promesas estúpidas para que no le toque un pibe así, la purga, como se dice en el campo.
Lo cierto es que cuando nace la muñequita el miedo que surge es como una pelota que se patea para adelante, pero cuando la princesita se vuelve una súper desarrollada nena de 13 años, el miedo es muy fuerte, el abismo está cerca. El casi infarto se vive el día en que se encuentra una cartita en su guardapolvo o suena el teléfono y ella habla casi en susurros. El lobo está cerca….
Saltamos un poco las etapas y llega el momento de la presentación en casa del novio de la nena. El padre se vuelve “idiota”. O hace escenitas de celos, o los comentarios son todos para incomodar al intruso o directamente se va de la casa para no presenciar ese fatal momento. Luego termina asumiendo que a su hija le gusta, a su hija le gusta!!!!, en fin, su hija creció….
Una vez ya en pareja, el suegro asume un rol raro, hasta contradictorio diría. Sus pensamientos no tienen demasiada lógica. Si tiene además un hijo varón y este es un turro con la novia no hay problemas, pero con la nena no lo admite. Si el nene no le pone los puntos sobre las “i” a su chica es un pollerudo, pero la nena no se tiene que dejar influir por su novio, ella tiene que mandar en la pareja. En fin, es complicado hacer una interpretación lógica de estos razonamientos.
Ya con el transcurso del tiempo la estadística (si, hay estadística para todo) demuestra que el padre se complementa bien con el yerno y logra una buena relación, pero el paso previo a todo esto deja varios disgustos.
La relación “nuera-suegra” es complicada, pero es como que las madres no ven la fragilidad de sus hijos frente a sus chicas, cosa que si perciben los papás de hijas mujeres, es más, muchas madres son cómplices de las andanzas de sus nenes.
Yo me encuentro en la etapa del acechador, pero vislumbro en el horizonte el momento en ser el acechado y con el paso de los años eso va generando un leve miedo a lo que se viene (si se viene, claro).

martes, febrero 27, 2007

CONTRASEÑAS
Estaba pensando recién la cantidad de contraseñas que uno almacena en su memoria.
Es interesante la relación que nuestras cabezas hacen frente a determinadas imágenes en las pantallas de las computadoras, cajeros o lo que fuera y su consecuente tecleo con la correspondiente clave que lo habilita a seguir con el trámite que se propuso realizar al ponerse frente a ellas.
Estoy de acuerdo con la seguridad informática, todos sufrimos algún ilícito por culpa de alguna “avivada” de un chorro que utiliza nuestra clave para robarnos, ya sea, plata, datos o información, pero creo que esta paranoia en algún momento tiene que parar. Es impresionante la cantidad de “passwords” que uno maneja!!!.
Si me pongo a contar aparecen en mi memoria la contraseña de la alarma del trabajo, la del teléfono para hacer llamadas al exterior, la de los mails, algún juego on line que esté jugando, la del blog, la del cajero automático y la de la consulta por la web de la caja de ahorro, cerca de 5 contraseñas más que utilizo en sistemas exclusivos del trabajo donde estoy, tengo cerca de 10 o 15 distintas y eso que repito en varias de ellas. Ni que hablar cuando uno debe usar una computadora de algún compañero, ahí la suma asciende a más contraseñas todavía.
Para colmo hay todo un reglamento para crear una contraseña. Si es numérica tienen que ser cuatro dígitos que no tengan correlación alguna ni se repitan, o bien que no sea ni la fecha del cumpleaños, ni el DNI. Si es alfanumérica tienen que ser más de 8 caracteres, no deben repetirse, en algunos casos la letra repetida debe aparecer después del cuarto caracter, deben ser letras y números, empezar con mayúsculas, etcétera.
En fin, llega un momento en que uno no sabe cual carajo de las contraseñas es la que corresponde introducir.
Pero como decía al principio, es como el caso del perro y la campanita (no me acuerdo el nombre del científico que hizo tan famoso experimento), el perro reaccionaba ante el sonido de la campanita generando una secreción de saliva ante el inminente plato de comida. Bueno, la mente actúa igual ante las contraseñas, aparece una pantalla y es inmediata la relación con el nombre de usuario (que a veces cumple con los requisitos de contraseñas) y la palabra clave que se debe introducir.
Lamentablemente los justos pagamos por los pecadores, en este caso me considero dentro del primer grupo porque nunca tuve intención siquiera de manipular datos ajenos, lo cual lo considero un grave delito.
Como para terminar este reflexivo post (y que quedará rápidamente en el olvido) destaco la actitud de dos amigos que encontraron una tarjeta de debito recientemente entregada con su respectivo “pin” y lo devolvieron, esos si son “buenos tipos”.

miércoles, febrero 14, 2007

LAS ESTRUCTURAS EN LA VIDA

Hoy me he dispuesto a escribir algo que particularmente me afecta y que luego de compartir charlas con amigos y reuniones con distintas personas, he llegado a asumir, y en este post más que nunca, abiertamente. El tema que hoy me ocupa, y seguramente dejará pensando al lector sobre su situación particular, es mi excesiva estructuración en todo ámbito de la vida, en otras palabras, me declaro estructurado.
Si buscamos la palabra estructura en el diccionario de la Real Academia Española (www.rae.es) vemos que una de las palabras que se destaca en cada una de las diferentes definiciones y conceptos que nos da de la palabra, es “distribución”. A que voy con esto, estructurarse en las distintas cuestiones de la vida significa hacer un acomodamiento de las prioridades y luego respetarlas, casi a rajatabla podría decirle, hacer una distribución de nuestro tiempo y de nuestros recursos de manera de poder hacer uso de ambos elementos de la mejor manera posible.
Una estructura no siempre implica algo rígido o inamovible, en algunas ocasiones representa algo más flexible, más que nada basado por principios rectores que conforman ese esqueleto rector de cada uno de los actos de nuestra vida.

Bueno, viene medio pesadito el post, muy filosófico (y es algo que no me identifica) así que paso a comentarles cuando cerré la idea de mis comportamientos, ideas que ya venía masticando pero que me negaba a aceptar. Tengo ciertos comportamientos que tiendo a repetir sin que me lo proponga, hábitos, comidas, vestimenta, etc etc, he aquí algunos ejemplos de los mismos:
Estuve un año seguido (todo 2006 prácticamente) comiendo galletitas “Traviatta” sin una explicación posible, solo voy al super y las cargo, ni siquiera se si hay otras más baratas o que rindan más, etc etc. Con respecto a la comida tengo miles de ejemplos, tengo un menú que ronda 5 o 6 comidas y mis compras en el supermercado ronda alrededor de ellos, los productos son siempre la misma marca sin una explicación acerca del tema. Les digo más, hace 6 meses que desayuno yogurt de frutilla con cereales y galletitas saladas con mermelada de durazno (todos de la misma marca durante este tiempo).
La ropa siempre la utilizo realizando las mismas combinaciones, nunca usé una camisa azul con un pantalón claro que tengo para el trabajo, sin alguna explicación posible, recién me puse a pensar en eso.
La rutina: todos odiamos la rutina (o todos decimos odiarla) pero quien no la quiere?. Admito que me ha generado situaciones “estresantes” los cambios de rutina, por ej cuando empiezo un nuevo trabajo, cuando me mudo de departamento, etc etc..
Buscando una explicación posible, es como que uno toma una decisión en un momento, lo analiza y luego usa el mismo patrón para todas las decisiones futuras.

Igual, en reiteradas oportunidades he intentado “desestructurarme” y no he llegado a buenos resultados, es como que pierdo el eje, tengo que tomar una medida razonablemente y no salirme de ella y así evito actividades que son ineficientes e ineficaces en algunos casos.

En fin, creo que no soy el caso extremo del tipo estructurado, y que todos los días lucho por lograr un equilibrio entre dos posturas encontradas, ni un total estructuralismo, ni tampoco una liberalidad anárquica, porque después de todo, como diría un amigo, la vida es una constante búsqueda de equilibrios…

martes, enero 16, 2007

Ando medio perdido, pero tengo algunas cosas para subir.
La semana pasada (del 6 al 13 de enero) anduvimos con los vagos por Carlos Paz, en la sección fotos subí algunos testimonios de lo que fue esa semanita de descanso (merecido, por cierto)