lunes, marzo 17, 2008

Feliz día!!... las pelotas…

Cada año toman más fuerza esas fiestas que son ideales para vender cuanta chuchería adorna los locales, si no es el día de los enamorados, nos encontramos con un cada vez mas fanático día del amigo o los ya clásicos día de la madre o del padre.
Es cierto que son lindas oportunidades para reencontrarse, para compartir momentos especiales pero se termina festejando algo que en muchos casos no se valora en todo el año.
Pero detrás de estos revalorizados festejos comerciales se esconden días terribles para quienes no tienen con quien compartir estos momentos.
Uno prende el tele y se siente inundado por avisos de todo tipo, recordándonos que se acerca la fecha del festejo y ese día es el único tema de charla es eso. Pero por otro lado hay mucha gente que no festeja ese día porque no tiene motivos, llámese perdió a su padre o madre, viene de una reciente pelea conyugal, por poner algunos ejemplos.
Ahora bien, que pasa si uno quiere festejar el día del amigo el 14 de octubre o el 28 de febrero? Por que no? O mejor aún, por que no festejar el día de los enamorados cada día con una mirada cómplice en la mesa o el de la madre cada mañana con un beso antes de irte al laburo?
Por lo menos permítanme a mi, que le haga honor a cada una de las figuras recordadas especialmente esos días en el momento que yo quiera y cuando yo quiera y recibiré de muy buena manera un gesto de esa naturaleza cuando lo consideren oportuno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo amigo, les dejo una de mis canciones... Contigo

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas “volvamos a empezar”;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Una nochera dijo...

Nadie me habla de ti y sin embargo te extraño, no me resigno a olvidarte aunque pasen los años...