jueves, febrero 16, 2006

No me quiero poner en el papel del denso filósofo o especialista en ciencias de la vida, pero por ahí me salen unas espantosas reflexiones acerca del día a día que nos toca vivir y es casi inevitable que no las vuelque en este humilde espacio.
Como uno recorriendo distintas vidas y escuchando a personas de todos lados va encontrando historias que se repiten. Lo bueno es que uno puede ver más claramente las situaciones que le toca vivir cuando las ve reflejadas en otro, es como que fuera la parte que cierra todo y que resulta necesaria para superar lo pasado o afrontar de la mejor manera el nuevo presente.
Lamento mucho que uno se vaya "curtiendo" en la vida y pierda la ingenuidad con que nos largamos a todo cuando somos más chicos, a veces la extraño, pero se que de mantenerla, todo el mundo te pasaría por arriba.
Por ahí no cierra mucho la idea de éste post, quizás la complete, pero me sirve para ir volcando algunas cosas que después me las termino olvidando.
Los que me conocen van a relacionar perfectamente lo que estoy escribiendo (si, va en esa dirección) y yo me quedo contento de plasmar estas cosas en este blog.
Sepan que disimulo, pero lo de adentro siempre sigue doliendo un poquito.

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