Mirá, yo nunca fui uno de esos que anda quejándose por los efectos de la edad y esas pavadas, todavía tengo pelos, canas casi no tengo y me siento un pibe, pero como me cuesta el día después de un partidito de fobal!!. Eso si se lo adjudico a la edad y a ésta vida sedentaria que uno lleva, pegando todo el día el culo a la silla.
Se me acalambran las piernas cuando subo una escalera, o ando hecho mierda como si me hubiese garchado a la Salazar y la Gelinek juntas (que fiestita sería).
Como diría el Carpo (otra vez lo cito): "yo soy un hombre bueno, lo que pasa que me estoy poniendo viejo". Y si, uno se pone viejo, pero no voy a ser tan estúpido de decir que a los 24 soy viejo, simplemente que no me recupero como cuando tenía 17.
Uno con el paso del tiempo reemplaza esfuerzo con calidad, digamos que la cancherea, en todo ámbito y momento.
Bueno, esta es mi reflexión de la semana, se viene navidad, que la inflación no empañe nuestro festejo.
lunes, diciembre 19, 2005
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